Testimonio conjunto en defensa de la dignidad de la persona

Cuando hablé con él después de la operación me dijo: «…Rodolfo, estoy entregando mi vida… y la estoy dando por los más necesitados, y en este momento también doy gracias a Dios por la oportunidad que nos ha regalado, que me ha regalado, de poder compartir con los hermanos de las iglesias evangélicas, de este testimonio conjunto de defensa de la vida y la dignidad de la persona humana…».

Yo puedo adherirme a todo lo que ya se ha dicho, simplemente he pensado en un texto que podría en una forma muy sintética resumir el criterio de vida de este gran hermano de verdad. Y pensé en el Evangelio de San Mateo, el criterio para entrar en el Reino, es de la relación con nuestro Señor Jesucristo y del amor.

Despedimos a don Jorge, como afectuosamente lo llamábamos, en paz con la convicción que lo convocará en la resurrección en el día del juicio final. Que el Señor tenga misericordia de él, como él la tuvo con nosotros. Lo conduzca a una nueva vida, bajo un nuevo cielo y una nueva tierra, porque el Señor que él confeso con palabras y sus hechos dice: «Yo soy la Resurrección, el que cree en mí aunque muera vivirá y todo el que viva y crea en mi no morirá jamás». El Señor los bendiga y los proteja, haga resplandecer su rostro sobre ustedes, tenga misericordia, vuelva el Señor su rostro a ustedes y les conceda paz.

Pastor Rodolfo Reinich

(Celebración Ecuménica en la catedral de Quilmes el 10 de julio 2001, durante el velatorio del Padre Obispo Monseñor Jorge Novak)

Dejar un comentario