Quilmes recordó a su primer obispo, Jorge Novak

Bajo el lema “Jorge Novak, amigo de Dios y de los pobres”, la Iglesia en Quilmes se congregó el martes 9 de julio para rezar por el eterno descanso del primer obispo diocesano, monseñor Jorge Novak, al cumplirse 12 años de su partida. El actual obispo diocesano, monseñor Carlos José Tissera, presidió la celebración eucarística en la parroquia San José y Santa Cecilia, de Berazategui.

En su homilía, monseñor Tissera calificó a su predecesor como un “ejemplo de servicio”, de afecto familiar, generoso, humanitario, cercano y hermano. Y agregó: “Él vino hace casi cuarenta años a estos poblados sureños del gran Buenos Aires; vino a traernos a Jesús; de la mano de la Virgen nos hizo sentir parte de una familia nos fue congregando para alabar al Señor porque ha hecho maravillas con su Pueblo. Para que naciera y empezara a crecer una nueva Iglesia particular: la diócesis de Quilmes”.

El obispo también recordó al papa Pablo VI, a cincuenta años de su elección para la cátedra de san Pedro, quien firmó el decreto pontificio que fundó la diócesis. También rescató el primer sínodo diocesano, del que se cumplen 30 años. “Me ha parecido oportuno –entendió el obispo- hacer memoria de nuestro padre obispo mencionando estas dos referentes. Ambas marcaron a nuestro primer pastor”.

Recordando al siervo de Dios Pablo VI, valoró la encíclica Evangelii Nuntiandi, “una verdadera carta magna de la nueva evangelización”, adujo. En este sentido, identificó al pontífice con monseñor Novak, ambos por ser testimonio de tres aspectos fundamentales: el amor a Cristo, el amor a la Iglesia y el amor a la persona humana.

“Creo yo, hermanas y hermanos, que en el padre obispo Jorge Novak podemos ver encarnadas esas tres realidades, que son inseparables en el alma del cristiano. Jesucristo, su Iglesia y ser humano fueron los amores que movilizaron su vida de pastor”, concluyó.

Antes de la bendición final, los jóvenes de la diócesis que partirán a la Jornada Mundial de la Juventud, por desarrollarse en Río de Janeiro entre el 23 y el 28 de julio, recibieron el envío misionero de monseñor Tissera. Este mismo grupo permaneció desde la mañana reunido en la parroquia, compartiendo un almuerzo fraterno y espacios de oración y reflexión.

Tras la misa, la artista plástica Cristina Valenzuela presentó la exposición de litografías de su autoría sobre las “tres familias” del primer obispo de Quilmes: su familia de origen, la Congregación del Verbo Divino y la comunidad diocesana de Quilmes. Las obras podrán verse hasta el domingo 14 de julio inclusive.

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