Monumento a Jorge Novak

Al cumplirse 9 años del fallecimiento de monseñor Jorge Novak, el primer obispo de la diócesis de Quilmes, se inauguró un monumento en el Parque de la Ciudad, con la obra de la artista Lilian Luciano.

El acto contó con la presencia de distintas personalidades, entre ellas el intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez y el obispo, monseñor Luis Stöckler, quien bendijo el monumento. El prelado y el intendente plantaron un olivo en el Parque en memoria del padre obispo que se transformó en la voz de los sin voz en los tiempos difíciles de la dictadura militar y más tarde, en los 90, cuando se cerraban fábricas y crecía la desocupación, como resultado de las privatizaciones.

Gutiérrez expresó que “este es un homenaje que el pueblo de Quilmes debía al padre obispo Novak, por su obra, por todo lo que hizo y se eligió en este lugar, en el que estará permanente, con la iluminación nocturna que le va a dar un lugar especial a quien tanto dio por nosotros.

Agregó que “ninguno que pase por el Parque de la Ciudad podrá mostrar indiferencia ante Novak, una figura enorme que tuvimos en Quilmes y seguramente muchos conocerán lo que hizo”.

Precisamente, contó Gutiérrez que en la noche anterior a la inauguración pasó por el lugar y un chico, que no tenía por qué saber de Novak, le preguntó y él pudo darle algunos datos sobre este padre obispo que tanta impronta dejó en la ciudad.

El compromiso por los derechos humanos fue una de las banderas del obispo en los tiempos de la dictadura. Gutiérrez recordó que le habían acercado una lista de 755 familias que recibió Novak en esa época tan oscura, incluso en la lista estaba la madre del intendente.

“Novak fue un hombre muy comprometido con los derechos humanos y con la situación social y con los trabajadores. Precisamente, he dicho que esa lista estaba mi madre y recuerdo perfectamente todas las entrevistas que tuvo con él y lo que él significaba para las familias, los compañeros.

También vale recordar los momentos en que nos acompañó en la etapa dura de desocupación y de miseria que pasamos en los 90. Hicimos una misa muy linda, con mucha fuerza, con miles de trabajadores en el cruce de Varela, con toda la gente de la diócesis de Quilmes, Berazategui y Varela. La misa convocada por monseñor se llenó de trabajadores y este recuerdo es un pequeño homenaje para que en el futuro todos tomen a monseñor como una guía en su vida.

Monseñor Stöckler señaló que Novak “ha sido y sigue siendo una luz para todos, y destacó que “para nosotros es un gran honor y también para la diócesis y para la ciudad una señal aleccionadora en adelante, porque él en cada momento supo dar una respuesta a la situación concreta que estaba viviendo la gente.

Por eso estoy contento que su imagen este emplazada en este lugar tan concurrido y además, significativo para la misma ciudad: que el Parque de la Ciudad tenga su nombre me parece que es una gran satisfacción para todos.

Vale destacar que por la tarde se realizaba en la Catedral la misa de recordación del padre obispo y la presentación de la obra Las Bienaventuranzas, un trabajo del artista quilmeño Guillermo Rocca, con ocho bajorrelieves ubicados sobre las ocho columnas de la nave central del templo. “Lo que Novak vivió y actuó fue siempre inspirado por el Evangelio, identificado con el Sermón de la Montaña, porque de eso se trata estas imágenes de las bienaventuranzas”.

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Las explicaciones de Luciano sobre la obra

El flamante monumento a monseñor Novak del Parque de la Ciudad es obra de la directora del taller de arte mosaico Azzurro, que funciona en Casa de Arte Doña Rosa, la señora Lilian Luciano.

La artista explicó que “la obra llevó tres meses de trabajo. Está hecha con material veneciano, con un método indirecto. O sea cada pedacito de venecita se llama tesela, se pega del revés. Una vez que está definida toda la obra se secciona y se coloca en el lugar. Es un trabajo que el mosaico eterniza la pintura o en este caso una fotografía, como es el retrato de monseñor Novak.

La artista mostró su emoción al hablar de la figura del obispo. “Debo recordar que confirmó a mi hija Paula. No sabía demasiado de él y me puse a indagar un poco en su historia, y especialmente supe que había nacido en un pueblito llamado San Miguel Arcángel. Yo también tengo afinidad con San Miguel porque fue el santo del pueblo de mi papá, un pueblo napolitano. Ese pueblito tiene 500 habitantes y de esos, salieron más de terinta sacerdotes, de los cuales cuatro fueron obispo y también más de treinta religiosas, algo especial tendrá. Me gustaría conocer el pueblo y por supuesto, me encanté hacer esta obra.

“Además, por lo que mencionó el intendente en el sentido de que Novak ayudó a mucha gente, estuvo del lado del pueblo en momentos difíciles de nuestro país. Para mí fue un gran orgullo”.

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Fuente: Diario “El Sol”, 10/07/2010 (Quilmes)

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