La Diócesis de Quilmes pidió en Luján por la pronta canonización del obispo Jorge Novak

El obispo de Quilmes, Mons. Tissera, presidió la misa frente a la Basílica de Luján, en la que invitó a pedir a Dios por la renovación de la misión en la celebración de los 40 años de la Diócesis y a rezar para que “pronto la vida y el ministerio del padre obispo Jorge Novak sea modelo de santidad para toda la Iglesia”.

130916Unas mil personas de los partidos bonaerenses que conforman la diócesis de Quilmes, participaron el domingo 11 de septiembre de la peregrinación diocesana a la basílica de Luján, que llevó por lema “Madre de misericordia, ruega por nosotros”.

La misa en la plaza Belgrano, frente al santuario mariano nacional, fue presidida por el obispo de Quilmes, Mons. Carlos José Tissera. El prelado recordó el signo particular de la peregrinación en el Año de la Misericordia convocado por el papa Francisco, y destacó que “este Año Santo nos ha motivado a abrir el corazón a cuantos sufren en este mundo tan contradictorio”.

“Porque a veces no somos misericordiosos como el Padre, venimos a pedirle a la Madre: ‘Madre de Misericordia, ruega por nosotros… pecadores”.

“Nuestro himno de los 40 años nos ayuda a no olvidarnos de las enseñanzas del Papa, a no olvidarnos del dolor de los hermanos, y decimos: ‘con un oído al pueblo y el otro al evangelio, y así seguir andando, en continua conversión/ Cuarenta años de amor’”, parafraseó.

Mons. Tissera invitó a pedirle a Dios que en la celebración de estos 40 años de camino diocesano “nos renueve en nuestra misión de anunciar la alegría del Evangelio”, “nos renueve en el compromiso por la defensa de los derechos humanos en especial por aquellos que no tienen, trabajo, ni tierra, ni techo”, “nos renueve en nuestro servicio de seguir caminando en la búsqueda de la unidad de los cristianos”, “nos renueve en nuestra opción y entrega cercana, fraterna con los más pobres de nuestro pueblo”.

Asimismo, invitó a rezar en este año jubilar diocesano para que “pronto la vida y el ministerio del padre obispo Jorge Novak sea modelo de santidad para toda la Iglesia”.

“Que nuestra Iglesia particular de Quilmes, junto a toda la Iglesia universal, se convierta en el eco de la Palabra de Dios que resuena fuerte y decidida, como palabra y gesto de perdón, de soporte, de ayuda, de amor. Nunca se canse de ofrecer misericordia, y sea siempre paciente en el confortar y perdonar. La Iglesia se haga voz de cada hombre y mujer, y repita con confianza y sin descanso: ‘Acuérdate, Señor de tu misericordia y de tu amor, que son eternos’”, sostuvo y agregó: “Unidos a todas las hermanas y hermanos de la diócesis de Quilmes, ante María de Luján, hoy decimos confiados: ‘Madre de Misericordia, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén’”.

Fuente: Aica

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