Jorge Novak, sus últimos días recordados a quince años de su partida

210616Por Armando I. Dessy

Al cumplirse en este día 15 años de aquel lunes feriado del 18 de junio de 2001 en que el Padre Obispo Jorge Novak fue internado de urgencia en el Sanatorio Modelo de Quilmes por una afección gástrica, que lo llevó pocos días después (el viernes 22 de junio) a ser operado y a su posterior fallecimiento el lunes 9 de julio, quiero compartir con Ustedes las vivencias mías de aquellos días.

Se hallan en el libro Jorge Novak, testigo y sembrador de esperanza, del Padre Luis Liberti SVD, en el artículo de mi autoría de las páginas 116 a 121.

Sirvan estas y aquellas líneas para ayudarnos a una mejor celebración de los 15 años de su Pascua y de los 40 años de su ordenación y de la creación de la Diócesis de Quilmes.

En memoria agradecida, padre Armando Ireneo Dessy

 

.


Padre Obispo JORGE NOVAK

(4 de marzo de 1928 – 9 de julio de 2001)

Sus últimos días, recordados a quince años de su partida

.

10.1.10. Su último mes de junio

En cuanto a la dimensión ecuménica, tendrá su último encuentro con las demás confesiones y comunidades de la Diócesis –con las que se ora en conjunto habitualmente en el marco de la Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos–, el viernes 8 de junio en el Templo Metodista de Bernal.

Envía las convocatorias para las reuniones agendadas para el mes de junio: el plenario del Presbiterio será el martes 12 y el plenario del Consejo Diocesano de Pastoral estará previsto para el sábado 23. Pudo presidir el primero, no así el segundo, debido a su internación el lunes 18.

10.1.11. La “Misa del Pan” en Varela, el 16 de junio: Un final “a lo Novak”

Su despedida del Pueblo de Dios tendrá un marco multitudinario y será a la vez como una síntesis simbólica de toda su actuación episcopal. Será en la Parroquia San Juan Bautista, de Florencio Varela, el sábado 16 de junio por la tarde, en que se celebraba la Festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Presbíteros y Diáconos, con las comunidades de las 22 parroquias del Decanato Varela, habían organizado la “Misa del Pan”, en relación con un aumento injustificado del precio del mismo en dicho partido. La celebración, prevista inicialmente en la Plaza frente al templo parroquial, debió realizarse dentro del mismo por la lluvia. El mal tiempo no impidió que centenares de fieles peregrinaran desde sus barrios y capillas, llevando panes elaborados para esta ocasión, y se congregaran allí, muchos de ellos bajo el agua y sin poder ingresar al templo. En su última homilía pública [1]“El pan de la naturaleza, el pan de la solidaridad, el pan de la Eucaristía”– el Obispo vibró emocionado al ver la gran cantidad de canastas y recipientes conteniendo los panes que, luego de la bendición final, fueron partidos y compartidos por la muchedumbre: era como una nueva multiplicación de los panes.

10.1.12. Su despedida “documental”

Su despedida documental está registrada en los escritos fechados en junio y julio, en este último caso uno fechado anticipadamente para el 15 de julio, pocos días después de su muerte.

Entre ellos podemos citar la circular 62 del 8 de junio: una “Exhortación sobre la Comunión en vistas de la Asamblea del Pueblo de Dios del 18 y 19 de agosto”. Dice allí el Obispo:

“Y ahora detengámonos ante el acontecimiento que ha de ser nuestra Asamblea del Pueblo de Dios. Es un magnífico instrumento de participación por su representatividad y su número. Es de gran importancia para orientar a la comunidad diocesana hacia la celebración de nuestro 3er. Sínodo. Es una ocasión privilegiada para agradecer a Dios los 25 años de nuestra Diócesis”.

Su última firma, temblorosa como todas las de esa época, será para un pedido al Presidente de la Rúa, hecho en conjunto con miembros de otras confesiones cristianas.

Por circular 65, del 15 de junio, dirigida a los Diáconos Permanentes, los invita al Retiro Anual a realizarse del viernes 6 al domingo 8 de julio en las Hermanas Azules de Florencio Varela. Dice allí:

“La satisfacción también la siento muy particular al predicarles yo mismo este Retiro. En el penúltimo año de mi ministerio episcopal en Quilmes tendremos ocasión de intimar nuestra común entrega a Cristo y a su Iglesia”. […] “Nos iluminará el Santo Padre con su Carta Apostólica ‘Al comienzo del Tercer Milenio’, programa obligado de la Iglesia Católica”.[…] “También nos sentiremos motivados a la alegría y a la gratitud por celebrarse los 25 años de nuestra Diócesis”.

Sus últimos escritos serán los Subsidios Pastorales dominicales, dirigidos a los Diáconos Permanentes y a las Vírgenes Consagradas de la Diócesis. Los solía escribir anticipadamente. Por eso estarán programados para los domingos 24 de junio y 1°, 8 y 15 de julio. Este último con fecha “10 de julio”, que será el día de su sepelio.

10.1.13. Las circulares que Novak no escribió

Las últimas circulares de las aproximadamente 3.500 de su gestión episcopal, redactadas casi en su totalidad por él o, al menos y muy pocas, con su visto bueno, serán las del Vicario General, el Padre Carlos Abad, comunicando las novedades sobre la salud del Obispo.

En la circular 68, del 21 de junio, dice:

“A través de estas líneas deseo hacerles llegar el saludo de nuestro Padre Obispo Jorge, quien se encuentra internado en el Sanatorio Modelo Quilmes desde este lunes 18 a causa de un malestar abdominal. Después de haberse efectuado los estudios correspondientes, el diágnóstico médico señala la presencia de una úlcera estomacal que exige una pronta intervención quirúrgica, la cual tendrá lugar el próximo viernes 22, en horas del mediodía”.

Por circular 70, del 29 de junio, el Padre Carlos Abad da cuenta de la delicada operación de estómago que se le había efectuado una semana atrás. En ella expresa:

“Como lo habían anticipado los médicos, la recuperación es lenta pero se va desarrollando bien. Gracias a Dios, no ha habido complicaciones, y su estado general y su ánimo son buenos. A pesar de esto, a fin de mantener su tranquilidad y favorecer el proceso de recuperación, el equipo médico ha resuelto mantener suspendidas las visitas. Nuestro Padre Obispo agradece profundamente la oración que en todas las comunidades y familias se han elevado a Dios por su salud, así como también el espíritu de comunióin y solidaridad que le han manifestado”.

La circular 73, del 11 de julio, la enviaré yo, como Vicecanciller, adjuntando copia del fax de ese día del Sr. Nuncio Apostólico de Su Santidad, Monseñor Santos Abril y Castelló, con el nombramiento del Padre Carlos Alberto Abad como Administrador Apostólico a raíz del fallecimiento del Padre Obispo Jorge Novak el día 9.

La circular 74, del mismo día, la enviará ya el Padre Carlos Abad saludando a la diócesis y comunicando su designación.

10.1.14. Sus últimos días

Desde el punto de vista testimonial, me corresponde señalar que el Padre Obispo Jorge me pidió le administrara la Santa Unión el mismo viernes 22 de junio, horas antes a la operación. Anteriormente ya había tenido yo la oportunidad de hacerlo, el 21 de setiembre de 1988, previamente a su operación del pólipo de colon y los cálculos de vesícula.

En esta ocasión, los colaboradores que lo acompañamos en el momento de recibir la Unción de los Enfermos, pudimos alegrarnos junto con él al escuchar la lectura del recorte periodístico, amarillento ya, que guardaba muy celosamente y que llevé para esa ocasión. Era del Diario “La Nación” y de fecha 22 de junio de 1976. Su título: “Paulo VI creó la Diócesis de Quilmes” y contenía breves datos sobre la misma. El Obispo ofrecía su operación por la Diócesis en el día exacto del 25 aniversario del anuncio público de su creación. Pedía asimismo comunicáramos al Sr. Nuncio de Su Santidad que desde su lecho de enfermos se unía al viaje del Papa a Ucrania.

10.1.15. Sus últimas horas

A diez días de su operación y de retorno a su casa en la Curia diocesana, el lunes 2 de julio, el obispo retoma lentamente su ritmo de actividad, pese a que el diagnóstico comprobado con posterioridad a su operación había sido “cáncer de estómago”. Era la misma enfermedad de la que falleció su padre.

Tanto su hermana Brígida, que lo atendía en lo doméstico desde hacía unos años, como sus colaboradores inmediatos implementaron lo necesario para su recuperación. Tal es así que el Obispo se ilusionaba con una mejoría que le permitiera, a un ritmo más pausado, seguir atendiendo la Diócesis sobre todo en cuanto a los eventos previstos con motivo del 25° aniversario de la misma.

Entre sus planes había figurado y seguía presente el propósito de retirarse quince días en agosto al Monasterio benedictino de Los Toldos, para escribir la memoria de su cuarto de siglo episcopal. Un somero esquema de la misma me lo había dictado el 27 de marzo del año anterior y con ese escrito concluiré más adelante mi trabajo.

En los planes de Dios había otros caminos para el Obispo Jorge: al quinto día de estar en su casa episcopal, el sábado 7, sufre una descompensación que obliga a su internación en el Sanatorio donde había sido operado. Quienes pudimos acompañarlo en esa horas, en mi caso el domingo al anochecer, en que le dí su última Comunión, no imaginábamos que partiría pocas horas después.

Después de mi visita, al conversar con un médico amigo que lo atendía, hablamos de los meses de vida que podía tener el Obispo y del ritmo de actividad que podría desplegar en el futuro.

Pasada la medianoche, Novak le decía al laico, amigo en común que esa noche lo cuidaba, “falta poco”. Él pensaba que era el tiempo que faltaba para que amaneciera. Pero Novak se refería a su partida de entre nosotros. Efectivamente, en horas de la madrugada del lunes 9 de Julio entregaba su alma a Dios. Era el Día de la Patria y de la festividad, tan entrañable para él, de Nuestra Señora de Itatí: dos de sus grandes amores.

Días antes, en el “Subsidio pastoral para el domingo 08.07.01” –circular 71, fechada el 2 de julio– había expresado:

“Día de la Patria: Mañana celebraremos jubilosamente el Día glorioso de nuestra Independencia. Olvidando o postergando nuestras diferencias de opinión coincidimos todos en realimentar la unidad nacional, basándonos en los perennes valores que la más pura tradición cristiana nos propone”. “Es una ocasión muy propicia para señalar el sentimiento patriótico de la Iglesia, que siempre ha alentado en sus hijos el cultivo del sano patriotismo como eminente virtud cristiana. Virtud que se manifiesta en el testimonio de una conducta honrada y se cultiva con la actividad eficaz y desinteresada de cada ciudadano”.

Palabras que reflejan un verdadero testimonio de amor a la Patria, por cuyo pueblo, especialmente por los más pobres, había ejercido casi 25 años de ministerio episcopal.

Velado en su Catedral desde horas de la mañana y luego del incesante desfile de gente: sus hermanos Brígida, Tarsicio y Teresa, sus familiares, sus hermanos del Episcopado y de la Congregación del Verbo Divino, sus Presbíteros y Diáconos, los Consagrados y Consagradas, los feligreses de su Diócesis y de otros lugares, los pastores y feligreses de otras confesiones cristianas, autoridades y representantes de las más variadas instituciones, amigos y colaboradores en su tarea en defensa de los Derechos Humanos, recibió sepultura al anochecer del martes 10, en la Capilla de Nuestra Señora de Luján de la Catedral, en el lugar que se había reservado junto al Obispo Farrell.

“Padre Obispo Jorge Novak 4/3/1928-9/7/2001. ‘Pobre de mí si no predicara el Evangelio’ (1 Corintios 9,16). Amigo de Dios y de los pobres; misionero incansable; defensor de los derechos humanos; servidor de la unidad de los cristianos”, reza la lápida de su sepultura, sintetizando su vida y ministerio episcopal.

.

________________
[1]
Cf. NOVAK Jorge Homilía en la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo (Florencio Varela, 16.06.01), en: De la Serna, Eduardo (Ed.) Padre Obispo Jorge Novak svd, amigo de los pobres, profeta de la esperanza, Editorial Guadalupe, Buenos Aires, 2002, 388-390

Dejar un comentario