Hay que seguir luchando por la verdad, la justicia y la memoria

Yo quiero agradecer que me hayan invitado para rendir este homenaje de alguna forma. Al Pastor De Luca que hoy me llamó, nosotras las Madres, estuvimos ayer con unas Madres de La Plata, también las Madres de Plaza de Mayo, línea fundadora, porque recibimos un gran dolor cuando tuvimos la noticia de la muerte de Mons. Novak. Tuvimos en él un apoyo y una solidaridad que escaseaba mucho en ese momento. Nuestra Iglesia Católica no estaba a la altura de los acontecimientos dramáticos que vivía nuestro pueblo.

Apenas muy pocos obispos fueron oídos y corazón para escucharnos y consolarnos. Por eso este acontecimiento de hoy de ver tanta gente que viene aquí a rendir este homenaje. Yo quisiera contar esta pequeña anécdota que vivimos con Monseñor. Las Madres en nuestro gran dolor quisimos hacer una huelga de hambre y justamente elegimos esta catedral para venir a hacerla, desde luego ¿cómo? Transgrediendo lo que tenía que ser un permiso, pedirle, desde luego, que una huelga de hambre, él no nos iba a apoyar, porque nadie quiere que la gente se muera para pedir algo, que se produjera la aparición de nuestros hijos que habían desaparecido. Entonces elegimos esta catedral conociendo el corazón de monseñor Novak. Nos metimos aquí un grupo de una 15 madres y cuando llegaron los chicos del servicio de «Paz y Justicia», que estaban enloquecidos diciendo que no podíamos hacer eso, nosotros queríamos hacer la huelga de hambre para pedir por nuestros hijos. Y en ese momento Monseñor estaba requerido porque habían tomado unas tierras: gente que estaba desesperada como nosotros porque no tenía dónde poner a sus hijos. Y en ese dilema, Monseñor decidió que nos iba a apoyar y le pidió a la policía que no nos tocaran, porque ya estaban en la puerta para sacarnos a punta de fusil. Y tuvimos el apoyo espiritual porque él decía que no podíamos morirnos, porque teníamos que seguir luchando por nuestros hijos. Y realmente en un momento tuvimos que suspenderla porque nuestras familias sufrían mucho.

Monseñor nos decía «…esto tiene que terminar…». Hoy hay que seguir luchando, seguimos luchando por la verdad, por la justicia y por la memoria y hoy le rendimos homenaje con nuestro amor, con nuestro cariño y nuestro respeto. Yo le quiero dejar este pañuelo para poner arriba del cajón y le quiero decir que nosotras no lo vamos a olvidar jamás.

Sra. Nora Cortina
(Madre de Plaza de Mayo, línea fundadora)

(Celebración Ecuménica en la catedral de Quilmes el 10 de julio 2001, durante el velatorio del Padre Obispo Monseñor Jorge Novak)

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