A mi padre Obispo

Quiero expresar mediante esta carta lo que significo para mí, la partida a la casa del Padre de nuestro Obispo Jorge Novak.

Sinceramente no sé exactamente cuando lo empecé a querer; pero si estoy seguro que ese sentimiento de amor paternal que teníamos hacia él se ha convertido para nosotros en un compromiso de vida, pues nosotros somos la prolongación de su amor a los más necesitados. Nos formamos en su seminario, nos formó como pastores, esperemos ser buenos pastores como él lo supo ser, entregando la vida por amor si es necesario pues alguien supo decir “NO HAY AMOR MAS GRANDE QUE DAR LA VIDA POR LOS AMIGOS”.

Jesús en la cruz dijo: “DIOS MIO, DIOS MIO ¿POR QUE ME HAS ABANDONADO?”. Por ahí nunca comprendí la profundidad de esta frase hasta el día que me dijeron que mi Pastor había sido llamado por el Padre. Ese día experimenté algo que creí nunca experimentar, en primer lugar una sensación de orfandad y, en segundo lugar, una sensación de abandono.

Orfandad: hemos perdido a nuestro Padre al cual admiramos, queremos, y sobre todo el que nos hizo creer que el amor al prójimo es posible, y anhelamos en nuestro corazón ser como él. Nos sentimos perdidos como ovejas sin pastor, pero esperanzado en que nos volveríamos a ver más adelante. Él está con el Padre y nos deja su legado y un compromiso por asumir.

Abandono: creo que ese día la Diócesis se sintió abandonada por Dios, y no comprendía porqué Dios se llevaba a un hombre tan bueno, tan lleno de Dios. Lo que debemos comprender es que Dios aceptó tan solo el ofrecimiento que él supo hacer reiteradamente de su vida por amor. Nos sentimos abandonados pero nunca lo estuvimos y de ahora en más vamos a estar acompañados por un santo que intercede por nosotros, nuestro Padre Obispo. Monseñor Hesayne sabiamente dijo: PERDIMOS UN APÓSTOL PERO GANAMOS UN SANTO.

POR ELLOS ME CONSAGRO PARA QUE TAMBIÉN ELLOS SEAN CONSAGRADOS EN LA VERDAD (JN 17)

Nuestro Padre Obispo consagró su vida en defensa de la verdad. Nos enseño con su testimonio que luchar por la verdad junto a los pobres es una tarea de todos, pues debemos estar seguros que luchamos por Jesús porque él es la Verdad y por él seremos libres.

Nos enseño una verdad, que el perdón es posible, pues sólo es capaz de perdonar aquél que es capaz de amar, y el que ama es porque está lleno de Dios y no hay duda que nuestro Obispo estaba lleno de amor. Todos sabemos que Dios es Amor (1Jn 4,8), pero nuestro Padre Obispo nos dejó claro que Dios es Perdón. Ahora sabemos que Dios es Amor-Perdón y debemos predicar a este Dios, un Dios que perdona porque ama y ama porque perdona. Entonces, ¿deberíamos hablar de Dios Amor cuando no reconocemos, desde la práctica, a un Dios Perdón? Nuestro Padre Obispo nos enseñó que el Perdón es posible porque Dios es Amor (Perdón).

CONFÍO EN EL LLAMADO QUE DIOS TE HA HECHO.

Recuerdo la charla que tuve en noviembre de 1999 con el Padre Obispo, fue la única charla personal y profunda con él. En Julio de ese año había pedido un tiempo en el seminario pues me sentía y me siento indigno de que Dios haya posado los ojos en mí para ser su instrumento y testigo en el mundo. Cuando llegó el día de la charla yo estaba con mucho temor, pues conocía al Padre Obispo pero nunca había hablado con él mano a mano. Pero Dios se hizo presente en ese día, pues encontré en mi Obispo a un Padre Misericordioso; por ahí yo venía con la imagen de un Dios castigador, pero ahí descubrí que la única imagen que debo tener de Dios es justamente la que me enseñó mi Obispo: la del Padre Misericordioso.

Recuerdo cada momento de esa charla, pero algo me llamó la atención, que él confiaba más que yo en el llamado que Dios me había hecho. Sucedió así después de contarle todo mi proceso vocacional, él me dijo: “DAVID, SOLO HAS HECHO LA VOLUNTAD DE DIOS; CONFÍO EN EL LLAMADO QUE DIOS TE HA HECHO…” Sólo pido a Dios poder pagar la confianza que él tenía en mí, siendo un Buen Pastor. Y estoy seguro que él confiaba en el llamado que Dios nos a dado a cada uno de nosotros.

Nos dejó un enseñanza, un testimonio de vida que nosotros debemos seguir testimoniando con nuestras vidas. Haciéndonos pobre con los pobres, anciano con los ancianos, joven con los jóvenes… Pero siempre asumiendo que tan solo somos instrumentos de Dios. HEMOS SIDOS ELEGIDOS PARA QUE NUESTRO AMOR LIMITADO Y CONDICIONAL SE CONVIERTA EN LA PUERTA DE ENTRADA DEL AMOR ILIMITADO E INCONDICIONAL DE DIOS (H. Nouwen). Dios nos llama a dar testimonio con nuestra vida de su Amor. COMO LO SUPO HACER NUESTRO PADRE OBISPO… JORGE NOVAK.

Diácono David Meza

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